lunes, 15 de julio de 2013

El emprendedor, ¿nace o se hace?


Mi publicación anterior  "Emprender hoy en día... ¿es una moda, una tendencia, una necesidad, una actitud o un modo de vida?" me llevó durante la semana a reflexionar sobre si el emprendedor nace o se hace.

En Noviembre del 2011 me tocó moderar un panel con mis queridos amigos Arturo Garrido (Twitea.me, @arturogarrido) y César Salazar (500 Startups, @cesarsalazar) en el Congreso El Futuro en tus Manos en Villahermosa, Tabasco. El panel se llamaba Oportunidades para Emprendedores, y recuerdo que comencé preguntándole al público asistente quiénes tenían hijos, y de esos, qué recordaban que sus hijos les habían dicho que querían ser cuando fueran grandes; las respuestas eran muy clásicas: pilotos, doctores, abogados, etc., pero nadie recordaba haber oído a sus hijos decir que de grandes querían ser emprendedores. Y de ahí, les hice la pregunta a Arturo y César: el emprendedor ¿nace o se hace?



Hace pocas semanas lanzamos el libro "Más Allá del Business Plan" escrito por más de 20 entusiastas que de una u otra forma participamos en el llamado Ecosistema Emprendedor de nuestro país. En el primer capítulo titulado El Emprendedor y escrito por Guadalupe Castañeda (Ernst & Young, @LupitaCastC) se nos plantea esa misma interrogante, y Guadalupe hace mención de un interesante estudio producido por Ernst & Young en el 2011 "¿Nace o se hace? Decodificar el ADN del emprendedor". Los invito a visitar el capítulo de nuestro libro y a visitar el informe completo en http://www.ey.com/MX/es/Services/Strategic-Growth-Markets/¿Nace-o-se-hace--Decodificar-el-ADN-del-emprendedor---Esencia-del-emprendedor . No quisiera repetir los temas que Guadalupe ha tocado en su capítulo, pero si me gustaría destacar algunos temas extraídos del reporte completo. El informe menciona 5 hallazgos clave:
1. Los líderes emprendedores se hacen, no nacen.
2. Ser emprendedor pocas veces es una decisión de una sola vez.
3. El financiamiento, la gente y los conocimientos son las principales barreras para que los emprendedores alcancen el éxito.
4. Los emprendedores comparten características en común.
5. Las compañías tradicionales pueden aprender de los líderes emprendedores.
El estudio entrevista a una serie de emprendedores líderes del mundo, 685 de más de 30 países y 25 sectores, que tomaría con ciertas reservas porque no creo que refleje la realidad del emprendedor de ecosistemas como el nuestro, pero, definitivamente es un material a revisar, ya que está realizado con un rigor metodológico.


Ahora tomo otro documento que en lo personal prefiero, no con el mismo protocolo metodológico,  pero que nos acerca más al emprendedor innovador mexicano. El estudio se llama "¿Quiénes son los emprendedores innovadores mexicanos?" y es producido por Fundación IDEA y con apoyo de la United States Agency for International Development (USAID) http://www.fundacionidea.org.mx/assets/files/Emprendedores%20Mexicanos.pdf Quizá lo prefiero porque se me hacen más familiares los emprendedores entrevistados, de empresas cuyos proyectos me tocó apoyar cuando estuve al frente de los programas de apoyo del CONACYT, algunas otras que he asesorado e incluso una donde hoy en día soy inversionista y miembro del Consejo de Administración. En ese estudio podemos encontrar el género y edad de los emprendedores, antecedentes personales y familiares, historial educativo, antecedentes profesionales, el origen y desarrollo de sus innovaciones, así como otros temas relacionados a ellos, como el perfil del emprendedor mexicano.

Ambos estudios coinciden en un tema y es que emprendedores e innovadores comienzan a hacerlo en la edad adulta, después de una considerable experiencia profesional, lo cual nos puede llevar a pensar que el emprendedor se hace. Sin embargo cuando nos ponemos a pensar en características del emprendedor también puede ser que las traiga de nacimiento y simplemente las necesite descubrir, traer a flote, desarrollar, perfeccionar. ¿Qué características son éstas? constancia, empuje, entusiasmo, compromiso, ilusión, optimismo, paciencia, orientados a lograr resultados, autoconfianza, y algunas otras que es muy difícil que encontremos en muchos de nosotros, como el establecer metas y actuarlas, el ser personas integrales, o educarnos con el hábito de terminar tareas -o como dice mi buen amigo, el Dr. Carlos Felipe Muñoz, consultor líder en Colombia en temas del sector salud... (ConsultorSalud, @consultor_salud) "tener compromiso con los resultados"-.

A algunos les podrá parecer curioso lo que les voy a decir, pero, eso que antes decíamos que el emprendedor debe tener "tolerancia a la frustración", más bien tenemos que decir hoy día que debe en parte de ser un poco masoquista, sabiendo que el fracaso es parte de emprender y de nosotros depende que ese fracaso sea un aprendizaje o una frustración. Ya lo dice ese slogan de IDEO "Fail often to succeed sooner". El emprendedor que se está formando, debe estar preparado para fracasar y más de una vez, y que entienda que es parte de su formación. Recomiendo ampliamente la lectura del prólogo de nuestro libro "Más Allá del Business Plan", escrito por Fernando Fabre (Endeavor, @fabref), quien tiene un muy buen punto al decirnos que si vamos a emprender, debemos estar preparados para tener más de un descalabro, pero sin tirarnos a los riesgos sin ton ni son. Se trata de evitar el fracaso, y en su caso, asimilarlo y superarlo. Pero esto, es también parte del ADN del emprendedor.



Casi después de todos esos conceptos y pequeña investigación al respecto, podemos decir que no hay emprendedores natos, se puede tener el talento para serlo, si... pero como cualquier otro brillante ejecutante de una disciplina artística, o científica, también se requiere de práctica. Ahí encontramos otro punto de reflexión. Diseñando con varios amigos un proyecto que tiene que ver con formación emprendedora, nos encontramos con un sitio español que es www.emprendekids.com, y que es un programa educativo destinado a fomentar "La Actitud Emprendedora" en niños de 10 a 16 años.
En nuestro país han habido esfuerzos muy buenos pero para un eslabón previo en la cadena, es decir en la parte científica. Casos como Innovec (Innovación en la Enseñanza de la Ciencia, A.C.) que se basa en el modelo de los Sistemas de Enseñanza Vivencial e Indagatoria de la Ciencia, pero efectivamente está faltando la cultura emprendedora y desde las etapas más tempranas, está bien que se despierte la curiosidad del por qué de las cosas, del descubrimiento, de la investigación, del entendimiento, pero es muy necesario que también haya un pensamiento creativo, innovador, emprendedor.

Si logramos generar iniciativas de este tipo, que complementen un ciclo virtuoso de enseñanza-aprendizaje-formación desde las etapas más tempranas de nuestro sistema educativo, no dudo que llegue pronto el día en que les podamos preguntar a nuestros hijos... ¿qué quieres ser cuando seas grande? y la respuesta sea: papá... ¡quiero ser emprendedor!  (y no necesariamente hasta que sea grande).


sábado, 6 de julio de 2013

Emprender hoy en día... ¿es una moda, una tendencia, una necesidad, una actitud o un modo de vida?




Hace tiempo ya que no me decidía a escribir nuevamente, pero por muchas situaciones lo estoy haciendo, y espero poder cumplir con el propósito de escribir un post por lo menos a la semana. Espero que mis amigos me presionen para que lo haga, sobre todo dos queridos amigos, socios en algunas aventuras, como lo son Jorge Zavala y Jorge Peralta quienes tienen la férrea disciplina de compartir sus ideas y sus pensamientos de manera consuetudinaria.

Después de ya varios años de haber comenzado a involucrarme de lleno en este llamado ecosistema de emprendimiento en nuestro país y en Silicon Valley, regreso hace unos pocos meses a la vida corporativa, para tratar de organizar en una empresa grande del sector de tecnologías de información para el sector salud su área de innovación y de intra-emprendimiento.  En los últimos 24 meses han pasado muchas cosas, desde nuestro primer Bootcamp Build or Die colaborando con Jorge Zavala en Silicon Valley allá por Abril de 2011, y los primeros Startup Weekends que organizamos con otros muchos entusiastas, las apasionadas reuniones en The Tree House en Atherton con David Weekly, Lisa Seeman, Santiago Zavala, César Salazar, Jorge Zavala y un servidor para arrancar Mexican VC (hoy 500 Startups Mexico), las decenas, sino que más de 100 eventos de cualquier índole en los que hemos estado presentes en solo dos años y que tienen que ver con este ecosistema de emprendimiento.

Así pues, con tantas cosas que han pasado, y viendo que todo este tema ha tomado vida propia, que la masa crítica de cosas que se han generado es tan grande, me surge la pregunta ¿emprender es una moda, una tendencia, una necesidad, una actitud o un modo de vida?

Ciertas cosas en este y muchos otros países se vuelven moda fácilmente así como fácilmente mueren en el camino. Sin embargo, pareciera que este tema del emprendimiento realmente está creciendo y lo que inició como una pequeña grieta en la pared de una presa, fue creciendo, reblandeciendo las estructuras obsoletas de un sector de negocios muy tradicional y que por fin, llegó un momento en que las paredes no lograron contener más la fuerza de la corriente y hoy en día se ha formado un nuevo y poderoso río, incluso ahora, cosa impensable en el pasado, encontramos convocatorias del recién creado Instituto Nacional del Emprendedor dirigidas a Startups!!, ¿lo pueden imaginar? la palabra Startup como parte del vocabulario ortodoxo de los programas de apoyo del Gobierno.  De esta reflexión, quisiera concluir que emprender... no es una moda.

Definitivamente que es una tendencia. Pero ser una tendencia, ¿es bueno o malo? Me referiré a una búsqueda muy simple para encontrar significados que nos puedan dar una pista.
Tendencia es la inclinación o disposición natural que una persona tiene hacia una cosa determinada. También es una inclinación, idea o corriente que sigue determinada dirección . Pero encuentro una definición, que para este ejercicio de pensamiento se me hace más atractiva: tendencia es una reacción que mueve al sujeto a obrar para conseguir un fin.
El emprendimiento ha demostrado ser eso, una fuerza motora, que ha puesto a muy diversos grupos de invidividuos a moverse hacia la consecución de fines específicos, muchos emprenden para autoemplearse, si.. no está en duda y no está mal; pero lo más interesante es que otros emprenden para resolver un problema, aprovechar una oportunidad o para crear. Crear cosas nuevas siempre ha sido un poderoso motivador para el ser humano, desde crear conocimiento,  hasta crear muy sofisticados modelos de negocio. Estoy convencido de que el ser humano nació para crear.



Derivado de la misma idea anterior, podemos decir que el emprendimiento es una necesidad, enfoque que también debemos matizar en su contexto real, dicho contexto en administraciones pasadas se vio brutalmente corrompido por la política de changarrización de nuestro país, en donde ante la incapacidad de crear empleos bien remunerados y de un mediano nivel de especialización, era mejor pedirle a la gente que se autoempleara creando una papelería, una tortillería, una tintorería o alguna otra actividad de bajo valor agregado.
Hoy, creo que la necesidad de emprender se liga más al deseo de crear soluciones innovadoras de impacto para resolver problemática que afecta la calidad de vida de la población, o simplemente de atender una oportunidad de negocio que puede resultar atractiva.

Y esta idea nos conecta con las dos últimas, que quisiera no separar. El emprendimiento para mi es una actitud, y a la vez, un modo de vida. Es la actitud de aquellos muchachos que se encierran en Startup Weekends o en Hackatones durante 12, 24, 48 horas o a veces más, con esa actitud de crear algo nuevo, con esa actitud de trabajar en equipo, de aprender, de tirar código, de validar, de llenar un Canvas para su modelo de negocio, de armar una presentación que impacte a los jurados de los eventos. La actitud de renunciar a un trabajo con una remuneración fija por explorar la vida del emprendedor, la actitud de pitchar su idea indiscriminadamente a cuanta gente se le para enfrente para poder conseguir un poco de plata y continuar adelante.

Y esa actitud se ha convertido en un modo de vida, en el modo de vida de aquellos que formamos el Ecosistema de Emprendimiento Mexicano. Los activistas, los entusiastas, los apoyadores, los observadores, algunos queriendo crear juntos, otros queriendo colgarse medallas individuales, pero todos, con el afán de que realmente nuestro país pueda cambiar y salir adelante por la ruta del emprendimiento.

Los invito a emprender, a crear cosas nuevas, que la trinchera en que luchen su día a día no sea un impedimento para ello, háganlo por ustedes y por las generaciones que les ha tocado escoltar. Trasciendan creando y compartiendo.


miércoles, 2 de marzo de 2011

Innovando al estilo Silicon Valley

El pasado miércoles 23 de Febrero, organizamos en el MBA en el ITESO una charla con Jorge Zavala, Director General de TechBA Silicon Valley, quien conectado en línea con un par de grupos de la maestría nos compartió sus experiencias al desarrollar negocios en el dinámico ecosistema del área de la Bahía.
Quisiera poder compartir con ustedes algunas reflexiones al respecto, específicamente en 4 temas, que están interconectados entre si.

1. La importancia de llegar al mercado de manera rápida: Nothing happens until somebody sells something...

2. La importancia del Lean Startup: Extraordinary Value at Low Cost in Little Time...

3. La importancia de diseñar un MVP: Minimum Viable Product...: Fast and quantitative market testing...

4. La impotancia de generar un buen Modelo de Negocio:Why business model innovation is one of the most powerful forms of innovation...



1. Nos quedó claro después de la charla, que lo fundamental es llegar al mercado de manera rápida, porque nada sucede hasta que alguien vende algo. Lo importante es crear valor de mercado para nuestras innovaciones y eso solo se logra vendiendo. Cuando estamos convencidos de nuestro producto o servicio es tiempo para ir al mercado, no es necesario que tengamos el producto o el servicio perfecto, porque entonces nunca vamos a estar vendiendo, nuestra compañía no estará generando valor y no seremos capaces de crecer. Así pues, es necesario que logremos desarrollar de manera ágil nuestros productos, y que del mismo modo podamos desarrollar nuestros clientes.



2. El Lean Startup http://vator.tv/news/2010-04-21-eric-ries-on-his-lean-startup-methodology es una manera de desarrollar de manera ágil nuestro producto y nuestros clientes. En cuanto al producto, su desarrollo se vuelve un ciclo contínuo en donde el producto se debe liberar en horas, no en años, con un grupo mínimo de características pero con una cobertura máxima de clientes y buscando apalancarse en tecnologías generalizadas (commodity); esto bajo un principio de que los clientes y los mercados son desconocidos. Asi también, el proceso de desarrollo de clientes se vuelve un ciclo continuo de interacción con ellos con pruebas de hipótesis muy rápidas sobre mercado, precios, clientes, etc., esto nos permite tener un muy bajo costo, una baja tasa de fracaso y un gran enfoue, lo cual permite poner medidas claras para los posibles inversionistas también. Esto se traduce en un proceso de: descubrimiento del cliente, validación del cliente, creación del cliente y por último creación de la compañía: NO SE CREA UNA COMPAÑÍA HASTA QUE NO SE TIENE UN PRODUCTO Y UN CLIENTE.



3. El producto viable mínimo http://www.startuplessonslearned.com/2009/08/minimum-viable-product-guide.html tiene solo aquellas características que le permiten ser desplegado, y no más. El producto es típicamente desplegado a un subconjunto de clientes potenciales (early adopters) quienes pueden ser los más flexibles, los que mejor nos den retroalimentación y que puedan tener una visión del producto basados en prototipo básico o en información del mercado. Esta es una estrategia enfocada en evitar construir productos que los clientes no quieran, que busquen maximizar la información aprendida de los clientes. "El producto mínimo viable es esa versión de un nuevo producto que permite a un equipo colectar la máxima cantidad de aprendizaje validado acerca de los clientes con el mínimo esfuerzo".

Es un proceso dirigido a hacer y vender un producto a los clientes. Como tal, es un proceso iterativo de generación de ideas, elaboración de prototipos, presentación, recolección de datos, análisis y aprendizaje, y lo que se debe buscar es hacerlo en el tiempo mínimo. Se realizan las iteraciones necesarias hasta que se obtiene un producto que empate con el mercado, o hasta que el producto se declara como no viable.



4. Por último y no por ello menos importante tenemos el modelo de negocio http://www.businessmodelgeneration.com/downloads/businessmodelgeneration_preview.pdf Como ya hemos discutido en alguna ocasión, muchos coincidimos en que es más importante en tener un buen modelo de negocio a tener el mejor de los productos. Recordemos que un modelo de negocio se forma por 9 bloques, el central que se refiere a la Oferta de Valor, 4 relacionados a cómo se genera dicha oferta de valor: recursos clave, actividades clave, alianzas clave y todo ello genera nuestra estructura de costos; y los 4 relacionados a cómo se entrega la oferta de valor: segmento de clientes, relaciones con clientes, canales de distribución y todo ello genera nuestras corrientes de ingresos. En general, podemos decir que un modelo de negocio describe el racional de cómo una organización crea, entrega y captura valor. Cuando pensemos en innovar nuestros productos, procesos, materiales, etc., no se nos olvide innovar también en nuestro modelo de negocios!!



Espero que estas reflexiones dejen claros estos conceptos, los cuales marcan una tendencia al día de hoy en los ecosistemas de innovación.



Saludos

Planeación vs Intuición

En otra de mis clases en el ITESO se discutió el proceso de planeación tecnológica como el origen de nuestros proyectos de innovación, al permitirnos identificar las arenas estratégicas en donde vamos a competir, evaluar las oportunidades de esas arenas, cómo vamos a apalancar nuestras competencias para aprovechar esas oportunidades, priorizarlas para efectos de asignación de recursos, y así, poder definir un portafolio de proyectos de investigación, desarrollo tecnológico e innovación.


Ahora bien, hace algunos días en twitter (@vmreyesp) hacía una pregunta: "Que opinan, a qué le dan más fuerza, a un proceso de planeación, o a la intuición...?"

Pedro Galván, Director de la Revista Software Guru comentó: "a un proceso de planeación pero no detallado, simplemente de tener claro hacia donde quieres ir, ya que tienes claro a donde quieres ir, puedes intuir sobre cómo llegar".

Adriana Tortajada, Fund Manager del Fondo Emprendedores CONACYT-NAFIN contestó muy entusiasta: "intuición!".

Alva Martínez, Coordinador de Tecnologías de Información del IPICYT comentaba: "Planeas y cuando ejecutas la intuicion, puede cambiar un poco la planeacion , la planeacion es el tronco y la intuicion las ramas"...

Interesantes ideas todas ellas. Gary Klein, en su libro: Intuition at Work, define la intuición como la manera en cómo traducimos nuestra experiencia en acción.

Creo que a final de cuentas lo que se necesita es como en todo... un balance. La posición de Pedro o la de Alva muestran un balance, un poco de planeación y un poco de intuición. Obviamente no hay una receta mágica que resuelva en qué porcentaje es bueno uno u otro, depende de cada situación, pero creo que podríamos resumirlo de la siguiente manera: la planeación nos da el enfoque, la intuición nos muestra el camino.

Ustedes, cómo encontrarían el balance entre ambos?

Innovación, Innovando, Nadando o la Mejora Continua

En alguna de mis clases en el MBA en el ITESO surgió la pregunta de cuál era la diferencia entre innovación y mejora continua.

Le pedí a mi buen amigo Jorge Zavala, Director General de la TechBA de Silicon Valley una reflexión sobre este tema, y aquí están sus ideas.

El concepto de Proyectos de innovación está convirtiéndose en un elemento rutinario, y es por esto que se requiere de clarificar las ideas y conceptos que están involucrados. Como referencia, recuerdo una gran actividad sobre el tema de calidad y mejora continua donde por una época se hicieron muchos proyectos para mejorar la calidad de los productos y servicios, estos proyectos en general representan pequeños cambios en el proceso, en algún material o en alteración a la manera de llevarse a cabo, lo cual puede contener un nivel de innovación que produzca una mejora en el tiempo de producción, en el costo o en la eficiencia, sin embargo el incremento regularmente es marginal y no implica un cambio radical.

En el mundo de hoy, donde vemos la aparición de nuevos productos, como es la búsqueda por Internet, que hoy la vemos como una herramienta cotidiana, debemos de recordar que hace 15 años era incipiente, la mensajería instantánea es una forma normal de comunicarnos y que las redes sociales como hoy las conocemos han transformado la forma que interactuamos y nos relacionamos con otras gentes. Estos tres casos en su momento, fueron tres innovaciones que han transformado nuestra vida en forma importante. Al ver los resultados, es donde surge la pregunta: ¿cómo hacer innovación?

El descubrir nuevas soluciones, ya sea para problemas que tenemos no resueltos o nuevas formas de resolver lo que hoy tenemos resuelto. En este terreno es donde los procesos de “ideación” nos permiten experimentar con nuevas ideas, aplicarlas en casos reales y descubrir cómo la gente adopta nuevas formas de resolver los problemas y conocer hasta donde estamos dispuestos a pagar por un servicio o esforzarnos por resolver nuestros problemas con nuevas herramientas.

¿Te imaginas que en poco tiempo, usemos solo Twitter como medio de comunicación y abandonemos o disminuyamos considerablemente el uso del correo electrónico? Este concepto que hoy parece imposible, pude seguir el camino de cuando usábamos esas placas de disco de plástico negro para reproducir música o cargábamos las cámaras con rollos de película en cartuchos que no podíamos exponer a la luz del sol porque se dañaban.

El proceso de crear nuevos productos y servicios no es tan evidente, existen grandes metodologías para desarrollar productos en forma sistemática, más el descubrimiento de nuevas soluciones aún se encuentra en alguna manera más asociada al azar que a un proceso metodológico, y es ahí donde la innovación requiere de innovación. El hacer proyectos de mejora continua tiene un entorno relativamente limitado, comparado con las innovaciones radicales que hacen que elaboremos mejores procesos de desarrollo que combinen el desarrollo de producto con el desarrollo de clientes y estos trabajen en forma simultánea con el desarrollo de un modelo efectivo de negocios que permita a la nueva solución ser sustentable en el largo plazo.

Aquí abro un paréntesis en mis reflexiones e invito a la audiencia a que aporte sus ideas y recomendaciones para el desarrollo de innovaciones que tenga un gran impacto en nuestra vida diaria.

Agradezco a Jorge su participación.

martes, 18 de enero de 2011

Administrando exitosamente los Proyectos de Innovación

En http://mexicoinnova.com/ la semana pasada posteaba Jorge Zavala la entrada: Hacer Innovación es mucho más allá de realizar un buen proyecto en donde planteaba una interesante pregunta: ¿Es la innovación un proceso para realizar proyectos o es la innovación la etapa de crisis alrededor de un proyecto?

Hace unas pocas horas me encontraba escribiendo el programa de trabajo de la materia Administración de Proyectos para la Innovación y el Desarrollo de Productos y Servicios que estaré dictando en el MBA del ITESO - Universidad Jesuita de Guadalajara, y pensaba en todos esos elementos que Jorge plantea puntualmente en la entrada que comento, con el objeto de plantear un programa que fuera holístico y que pudiera ayudarnos si no a responder estas preguntas, si por lo menos a tener bases conceptuales sólidas de discusión y análisis.

El primer punto a discutir es sin duda cuál es el origen de los proyectos de innovación que después tendremos que administrar. En lo particular me gusta la ortodoxia de una estrategia tecnológica y de innovación de productos que nos invite a definir y analizar nuestras arenas estratégicas, entendiendo el concepto de arena como el lugar en donde vamos a competir (Robert Cooper), y analizar una arena significa evaluar una oportunidad, una vez que se evalúa la arena se define la estrategia de entrada de los productos y servicios a desarrollar en la misma, ahora bien, si esa parte la ligamos al Customer Development, cerramos esa pinza.

También busco que se discuta el Proceso de Desarrollo de Nuevos Productos como la base para la administración de los proyectos, porque no solo tiene que ver con estándares del PMI, sino con incorporar todos los factores del proceso de investigación y desarrollo, buscando maximizar el cumplimiento de los requerimientos del cliente potencial, minimizar el tiempo de ciclo del desarrollo y por supuesto, controlando los riesgos y los costos del desarrollo. Un proceso de etapas y compuertas nos ayuda a controlar el riesgo técnico y financiero. Obviamente si ese proceso es fortalecido con el Smart Money o los programas de asistencia técnica que Jorge menciona en su post logramos disminuir los riesgos mucho más.

Ahora bien, en la misma entrada y cuando habla Jorge del lean startup, nos hace ver de la importancia del equipo de trabajo que va a desarrollar el proyecto, desde los integrantes internos hasta los proveedores externos. Para entender quiénes y por qué deben participar en un proyecto de innovación me gustaría hacer referencia a las distintas generaciones de Investigación y Desarrollo, en las cuales hemos ido trascendiendo de la primera en donde la tecnología era el centro, en la segunda el proyecto, en la tercera la empresa, en la cuarta el cliente y la quinta teniendo al conocimiento en el centro. Hoy en día, en un entorno de innovación abierta, no es difícil entender el por qué desde la propia planeación del proyecto deben intervenir quien lo va a desarrollar, quien lo va a validar, quien lo va a producir, quien lo va a vender, todo ello dentro de un sistema bien estructurado de colaboración.

Por el momento, me gustaría cerrar aquí esta entrada, y en una segunda entrega hablar del proceso de preparación y administración de los proyectos, la difusión de sus resultados, la propiedad intelectual, etc.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Viajando a Silicon Valley

Estimados Amigos:
Al fin un poco de tiempo disponible para compartir ideas con ustedes.  Después de varias semanas de estar trabajando muy duro en varios proyectos y viajando por Tijuana, México, Monterrey y Guadalajara, he reafirmado mi convicción por tratar de entender mejor la relación que hay entre tener un buen e innovador modelo de negocio y ser una empresa exitosa.
En estos momentos me encuentro volando de Guadalajara a San José, California, en donde participaré en algunas reuniones de trabajo con posible inversionistas y una de las empresas que represento y tengo una participación accionaria. Estaremos negociando posibilidades de asociarnos y transferir la tecnología que hoy en día se ha desarrollado y que hasta el momento muestra posibilidades de ser una "killer application".
Y aquí me surge un tema paralelo a aquel de los modelos de negocio, totalmente relacionado, y que tiene que ver con la valuación de la tecnología.
Desde mis épocas en el Instituto Mexicano del Petróleo me enfrenté con ese problema, la incapacidad que teníamos para hacer una buena valuación de las tecnologías desarrolladas y por lo tanto, un pricing adecuado. Todo un arte, verdad? Aunque tampoco debería ser muy difícil si la tecnología tuvo su origen en el mercado, es decir, si estuvo desarrollada bajo un concepto de "market-driven innovation".
De manera general, podríamos decir que los pasos para la valuación podrían ser, el identificar las posibles aplicaciones, sus posibles mercados, la demanda total, la demanda potencial y la demanda objetivo, para poder entonces determinar o estimar, los flujos de efectivo esperados y poder descontarlos para obtener un valor presente neto. Además, debemos tomar en cuenta las posibilidades de nuevas aplicaciones y nuevos mercados; a fin de cuentas, eso es lo que le da valor a nuestras patentes, la posibilidad de ir a nuevos países, a nuevos mercados, y quizá nuevas aplicaciones que puedan derivar en nuevas patentes.
Entonces, existe una total relación entre la valuación de la tecnología y el modelo de negocio, no?
Después se nos presenta otra variable importante que es el esquema de pago para la transferencia de la tecnología. En términos generales, podemos decir que una tecnología en una etapa temprana de introducción al mercado tendría un pago inicial bajo y un flujo de regalías alto, mientras que si ya tiene una cierta experiencia de mercado, podrá aspirar a un pago inicial alto y un flujo de regalías más moderado.
Importante será también que la entidad que recibe la transferencia pueda mantener al tecnólogo como asesor y en algunos casos... por qué no...? pensar en incorporarlo a las filas de la organización para garantizar mejoras a la tecnología y nuevas contribuciones como tecnologías relacionadas o nuevas aplicaciones.
Hay que recordar que para que la innovación realmente sea una ventaja competitiva sostenible debe ser un proceso dinámico y permanente en la organización.
Qué opinan ustedes sobre esta relación que planteo como indivisible entre valuación de la tecnología y modelo de negocio?
Me despido por el momento estando deseoso de pronto aterrizar en San José, para disfrutar del dinámico ambiente de Silicon Valley. Pronto les contaré de nuevas oportunidades que estoy explorando con los viajos amigos de esta zona de los Estados Unidos.